¿Cómo se escribe arder en llamas?

Aclarando dudas comunes del español

05/12/2016

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El español, como cualquier idioma vivo, está lleno de matices, expresiones y construcciones que a menudo generan dudas entre hablantes y estudiantes. Es natural preguntarse sobre la corrección de ciertas frases que escuchamos a diario o leemos en diversos contextos. Abordar estas inquietudes no solo enriquece nuestro vocabulario, sino que también afianza nuestra comprensión de la gramática y el uso adecuado del idioma.

¿Qué significa
1. obsoleto: arar o dejar en barbecho . 2. obsoleto: tierra dejada en barbecho.

En este artículo, nos adentraremos en algunas de estas preguntas frecuentes, analizando la validez y el uso de frases que pueden parecer contradictorias o incorrectas a primera vista, pero que tienen su explicación dentro de la riqueza expresiva del español. Nos basaremos en ejemplos concretos para entender mejor estos fenómenos lingüísticos.

¿Es correcto decir "arder en llamas"?

La expresión "arder en llamas" es una de esas frases que a menudo suscitan debate. Si analizamos el significado de "arder" (consumirse por el fuego) y "llamas" (masa de gas incandescente que se desprende de los cuerpos en combustión), pareciera que decir "arder en llamas" es una redundancia, un sinónimo de "quemarse con fuego". Y, en efecto, desde un punto de vista estrictamente lógico, lo es.

Este fenómeno lingüístico se conoce como pleonasmo, que es la adición de palabras innecesarias en una frase o expresión que no añaden información nueva, como en "subir arriba" o "salir fuera". Sin embargo, no todos los pleonasmos son considerados incorrectos o viciosos. Algunos pleonasmos se utilizan de manera intencional con un valor retórico o expresivo, buscando enfatizar una idea o añadir intensidad al mensaje.

El caso de "arder en llamas" es precisamente uno de estos pleonasmos aceptados. Aunque "arder" ya implica la presencia de fuego o llamas, la adición de "en llamas" refuerza la imagen del fuego intenso y visible. Es una construcción que se ha utilizado en español desde hace mucho tiempo, incluso en textos antiguos del siglo XVI, y sigue vigente en el habla y la escritura contemporáneas. Su uso busca resaltar la intensidad del fuego o de la situación que se describe.

Podríamos compararlo con otras expresiones que, aunque redundantes, son comunes y aceptadas por su valor expresivo o por estar muy arraigadas en el idioma, aunque no siempre con el mismo grado de formalidad que "arder en llamas". Sin embargo, es crucial diferenciar estos pleonasmos enfáticos de aquellos que son simple redundancia y se consideran errores de estilo en un registro formal.

Tipo de PleonasmoEjemplosAceptaciónMotivo
Enfático/ExpresivoArder en llamas
Lo vi con mis propios ojos
Generalmente aceptadoAñade énfasis o intensidad retórica
Redundante/ViciosoSubir arriba
Salir fuera
Entrar dentro
Bajar abajo
Generalmente incorrecto en registro formalSimple repetición innecesaria sin valor expresivo

Por lo tanto, si bien "arder en llamas" es un pleonasmo, se considera una construcción válida en español, especialmente en contextos donde se busca un efecto de énfasis o dramatismo. No debe confundirse con pleonasmos que son simplemente redundantes y se consideran un error de estilo.

¿"Preso del pánico" o "Presa de pánico"?

Otra duda común surge al hablar de estados emocionales intensos, como el pánico. ¿Se dice que alguien está "preso del pánico" o "presa de pánico"? La respuesta es que ambas construcciones son posibles, pero con matices en su uso y significado.

La expresión "preso del pánico" utiliza el participio del verbo "prender" o "apresar" concordando en género y número con la persona o personas a las que se refiere. Así, diríamos "él estaba preso del pánico", "ella estaba presa del pánico", "ellos estaban presos del pánico", "ellas estaban presas del pánico". En este caso, "preso/a/os/as" funciona como un adjetivo predicativo que describe el estado de la persona, como si hubiera sido apresada o capturada por el pánico.

La expresión "presa de pánico" utiliza la palabra "presa" no como participio, sino como un sustantivo femenino que significa 'cosa apresada' o 'botín'. En este uso, "presa de pánico" se refiere al estado en sí mismo, considerando el pánico como algo que 'captura' o 'domina' a la persona. Lo interesante de esta construcción es que el sustantivo "presa" puede referirse a una persona o grupo de personas de cualquier género y número. Se considera que, al usar "presa", se está viendo a la(s) persona(s) como el objeto de la acción del pánico, independientemente de si son hombres o mujeres, uno o varios.

En el habla más cuidada o en registros formales, a menudo se prefiere la construcción con el sustantivo femenino "presa" incluso cuando se refiere a un grupo plural de personas de ambos sexos o solo hombres. Por ejemplo, es común encontrar frases como "Los espectadores fueron presa de pánico" o "Los soldados se vieron presa del miedo". Esta elección enfatiza la idea de que el grupo completo fue 'capturado' o 'dominado' por la emoción, tratándolos como una unidad o un conjunto que se convirtió en 'presa' de esa emoción.

Ambas formas son válidas, pero la elección entre el participio concordado ("preso/a/os/as") y el sustantivo invariable en género y número ("presa") puede depender del matiz que se quiera dar o del registro lingüístico utilizado. El uso de "presa" es un ejemplo de una figura retórica conocida como hipálage, que consiste en aplicar a un sustantivo una cualidad o acción que propiamente corresponde a otro sustantivo cercano en la frase o a la situación general.

La regla de oro del verbo "Haber" impersonal

Uno de los errores gramaticales más extendidos en español es el uso del verbo "haber" en plural cuando funciona de manera impersonal. Frases como "*Han habido muchos casos*" son incorrectas.

El verbo "haber" tiene dos usos principales: como auxiliar para formar los tiempos compuestos (ej: "Hemos comido", "Había llovido") y como verbo principal con significado de 'existir' o 'suceder'. Cuando "haber" se utiliza como verbo principal con este último significado (existencia o suceso), es un verbo impersonal. Esto significa que no tiene un sujeto que realice la acción.

¿Cómo se dice clasificar?
El verbo clasificar puede construirse como pronominal (alguien se clasifica para algo) y como no pronominal (alguien clasifica para algo), siendo este último el régimen más frecuente en algunos países americanos.

En las oraciones impersonales con "haber", lo que parece ser el sujeto (como "muchos casos" en el ejemplo incorrecto) en realidad no lo es; funciona como un complemento directo. Dado que el verbo no tiene sujeto, no puede concordar en número con el complemento directo. Por regla general, los verbos impersonales se conjugan siempre en la tercera persona del singular.

Por lo tanto, la forma correcta es siempre usar "haber" en singular cuando significa 'existir' o 'suceder', independientemente de si lo que existe o sucede es singular o plural. La forma correcta es "Ha habido muchos casos", "Hubo un problema", "Habrá fiestas", "Había pocas personas".

Uso del verbo "Haber"SujetoConcordanciaEjemplos CorrectosEjemplos Incorrectos
Auxiliar (tiempos compuestos)Sí (la persona que realiza la acción)Concuerda con el sujetoEllos han llegado
Nosotras habíamos estudiado
-
Impersonal (significado 'existir', 'suceder')NoSiempre en singular (3ª persona)Ha habido problemas
Hubo una reunión
Habrá soluciones
*Han habido problemas
*Hubieron una reunión
*Habrán soluciones

Entender que el verbo "haber" en este contexto es impersonal y carece de sujeto es clave para evitar este error común. El plural que sigue al verbo ("muchos casos", "problemas", "fiestas", "personas") es el objeto directo de la acción de 'existir', no el sujeto que 'realiza' la existencia.

Variaciones y adaptaciones del idioma

El español es un idioma vasto y diverso, con numerosas variantes regionales y influencias de otras lenguas. A veces, las expresiones que escuchamos pueden ser el resultado de adaptaciones locales o incluso de calcos lingüísticos (traducciones literales de estructuras de otro idioma).

Un ejemplo interesante mencionado en el contexto de estas dudas es la expresión "estalló en llamas". Si bien es comprensible por su similitud con "arder en llamas" y evoca una imagen de inicio súbito del fuego, se ha señalado que podría ser un calco de la expresión inglesa "burst in flames". Mientras que en inglés "burst" se usa para un inicio repentino y violento, en español el verbo "estallar" se aplica más comúnmente a explosiones o rupturas. La forma más tradicional y propia del español para describir el inicio de un incendio es "incendiarse" o "prenderse fuego".

Esto nos recuerda que el idioma está en constante evolución y que las fronteras entre lo "correcto" y lo "incorrecto" a veces pueden difuminarse debido al uso extendido o a influencias externas. Sin embargo, en registros formales y en el lenguaje cuidado, es preferible optar por las formas y expresiones que son tradicionalmente propias del español.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Es "arder en llamas" un error?
No, aunque es un pleonasmo, se considera una construcción válida y enfática en español, utilizada para añadir intensidad a la descripción del fuego.

¿Cuál es la forma correcta: "preso de pánico" o "presa de pánico"?
Ambas son correctas. "Preso/a/os/as de pánico" concuerda el participio con la persona. "Presa de pánico" usa el sustantivo "presa" y es invariable en género y número, refiriéndose al estado de ser capturado por el pánico, y es preferida en registros formales para grupos.

¿Por qué no se dice "han habido"?
El verbo "haber", cuando significa 'existir' o 'suceder', es impersonal y no tiene sujeto. Por lo tanto, siempre se conjuga en la tercera persona del singular (ha habido, hubo, habrá, había, etc.), independientemente de si lo que existe es singular o plural.

¿Son todos los pleonasmos aceptables?
No. Solo aquellos que tienen un valor expresivo o retórico y están arraigados en el uso del idioma, como "arder en llamas". Pleonasmos como "subir arriba" o "salir fuera" se consideran redundantes y errores de estilo en la mayoría de los contextos formales.

¿Qué es un calco lingüístico?
Es una traducción literal de una expresión o estructura de un idioma a otro, que a veces puede sonar forzada o ajena en la lengua receptora.

Conclusión

Explorar las dudas comunes del español nos permite apreciar la riqueza y complejidad de nuestro idioma. Comprender por qué ciertas expresiones son válidas (como "arder en llamas" o "presa de pánico") y por qué otras no lo son (*"han habido"*) mejora nuestra capacidad de comunicarnos de manera precisa y efectiva. Estar atentos a estos matices nos ayuda a dominar el español con mayor soltura y confianza, permitiéndonos elegir las palabras y construcciones más adecuadas para cada situación comunicativa.

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