AVD: Clave para la Independencia y el Bienestar

05/03/2014

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Las Actividades de la Vida Diaria (AVD) son un conjunto de tareas fundamentales y rutinarias que la mayoría de las personas jóvenes y sanas pueden realizar sin asistencia. Estas actividades son la base de la independencia y la capacidad de cuidar de uno mismo. La incapacidad para llevar a cabo estas tareas esenciales puede derivar en situaciones inseguras y una disminución significativa de la calidad de vida. Es por ello que el equipo de atención médica debe estar consciente de la importancia de evaluar las AVD en los pacientes para identificar a aquellos que requieren ayuda.

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El término Actividades de la Vida Diaria fue acuñado por primera vez por Sidney Katz en la década de 1950. Desde entonces, se utiliza como un indicador vital del estado funcional de una persona. La pérdida de la capacidad para realizar las AVD conduce a la dependencia de otras personas, dispositivos mecánicos o ambos. Evaluar las AVD de un individuo es crucial, ya que son predictores de la necesidad de ingreso en residencias, la búsqueda de arreglos de vida alternativos, la hospitalización y el uso de cuidadores a domicilio remunerados. Además, la evolución de las AVD puede ser un indicador para evaluar el resultado de un programa de tratamiento.

¿Cuáles son 5 actividades diarias?
Las actividades de la vida diaria se clasifican en AVD básicas y Actividades Instrumentales de la Vida Diaria (AIVD). Las AVD básicas (ABVD) o AVD físicas son las habilidades necesarias para gestionar las necesidades físicas básicas, como la higiene personal, vestirse, ir al baño, desplazarse o deambular, y comer .

El personal de enfermería suele ser el primero en notar una disminución en la funcionalidad de los pacientes durante una hospitalización; por lo tanto, la detección rutinaria de las AVD es imperativa y se realiza una evaluación de las mismas en todos los pacientes hospitalizados. Una hospitalización por una enfermedad aguda o crónica puede influir en la capacidad de una persona para alcanzar metas personales y mantener una vida independiente. Las enfermedades crónicas progresan con el tiempo, resultando en un declive físico que puede llevar a la pérdida de la capacidad para realizar las AVD. Es un desafío que afecta a un porcentaje significativo de la población mayor, aumentando la necesidad de asistencia.

Tipos de Actividades de la Vida Diaria

Las Actividades de la Vida Diaria se clasifican principalmente en dos categorías: las Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD) y las Actividades Instrumentales de la Vida Diaria (AIVD).

Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD)

También conocidas como AVD físicas, son aquellas habilidades esenciales requeridas para satisfacer las necesidades físicas básicas, incluyendo la higiene personal o el arreglo personal, el vestido, el uso del inodoro, las transferencias o la deambulación, y la alimentación. Estas son las tareas más fundamentales para el autocuidado.

  • Deambulación (Ambulating): Se refiere a la capacidad de un individuo para moverse de una posición a otra y caminar de forma independiente. Esto incluye levantarse de la cama, sentarse en una silla y desplazarse por el entorno.
  • Alimentación (Feeding): Es la habilidad de una persona para alimentarse por sí misma. Implica llevar la comida a la boca, masticar y tragar.
  • Vestido (Dressing): La capacidad de seleccionar la ropa adecuada para la ocasión y el clima, así como la destreza para ponerse y quitarse la ropa, incluyendo abrochar botones o cremalleras.
  • Higiene Personal (Personal Hygiene): La habilidad de bañarse o ducharse, arreglarse (peinarse, afeitarse, maquillarse), mantener la higiene dental y cuidar las uñas y el cabello.
  • Continencia (Continence): La capacidad de controlar la función de la vejiga y el intestino. La pérdida de control puede requerir asistencia para el manejo de la incontinencia.
  • Uso del Inodoro (Toileting): La habilidad de llegar al inodoro, usarlo de manera apropiada y limpiarse después. Esto implica la movilidad necesaria para sentarse y levantarse del inodoro.

Comprender cómo cada una de estas ABVD afecta la capacidad de un individuo para cuidarse a sí mismo puede ayudar a determinar si un paciente necesita asistencia diaria. También puede ser un factor determinante para que personas mayores o con discapacidad puedan acceder a programas de asistencia gubernamental.

Actividades Instrumentales de la Vida Diaria (AIVD)

Las AIVD son actividades más complejas que requieren habilidades de pensamiento y organización más elaboradas. Estas actividades son cruciales para la capacidad de vivir de forma independiente en la comunidad. A diferencia de las ABVD, las personas a menudo buscan ayuda externa primero cuando estas tareas se vuelven difíciles de manejar por sí solas.

  • Transporte y Compras (Transportation and Shopping): La capacidad de adquirir alimentos y otros bienes necesarios, asistir a eventos y gestionar el transporte, ya sea conduciendo uno mismo u organizando otros medios de transporte (transporte público, taxis, etc.).
  • Gestión Financiera (Managing Finances): Incluye la habilidad de pagar facturas, gestionar cuentas bancarias y manejar otros activos financieros.
  • Compras y Preparación de Comidas (Shopping and Meal Preparation): Todo lo necesario para planificar, comprar los ingredientes y preparar las comidas. También cubre la compra de ropa y otros artículos necesarios para la vida diaria.
  • Limpieza y Mantenimiento del Hogar (Housecleaning and Home Maintenance): Mantener las áreas de vivienda razonablemente limpias y ordenadas, limpiar después de comer y realizar o coordinar el mantenimiento básico del hogar.
  • Gestión de la Comunicación (Managing Communication): La capacidad de manejar el teléfono y el correo, incluyendo la comunicación con otros.
  • Gestión de Medicamentos (Managing Medications): La habilidad para obtener las recetas, comprarlas y tomar los medicamentos según las indicaciones médicas.

Causas Comunes de Limitación en las AVD

El declive o deterioro de la función física o cognitiva puede surgir de una variedad de condiciones. El envejecimiento es un proceso natural que a menudo presenta una disminución en el estado funcional y es una causa común de la pérdida posterior de las AVD. Sin embargo, las limitaciones en las AVD no son exclusivas de la edad avanzada.

Condiciones médicas como enfermedades musculoesqueléticas (artritis, osteoporosis), neurológicas (ictus, Parkinson, esclerosis múltiple), circulatorias (enfermedad vascular periférica) o sensoriales (problemas de visión o audición severos) pueden llevar a una disminución de la función física, afectando directamente la capacidad para realizar las AVD.

El declive cognitivo o mental también puede resultar en un deterioro de las AVD. Las fluctuaciones cognitivas severas en pacientes con demencia, por ejemplo, están significativamente asociadas con la dificultad para realizar las actividades diarias, lo que impacta negativamente en la calidad de vida. La depresión y otras condiciones de salud mental también pueden afectar la motivación y la energía necesarias para completar las AVD.

Otros factores que pueden influir en la capacidad de realizar las AVD incluyen los efectos secundarios de los medicamentos, el aislamiento social y el entorno del hogar del paciente (barreras arquitectónicas, falta de adaptaciones). La hospitalización por enfermedades agudas también se ha asociado con un declive en las AVD. Estudios han demostrado que muchos adultos mayores hospitalizados son dados de alta con una función en las AVD peor que la que tenían antes del ingreso. Esta pérdida de funcionalidad puede persistir y tener consecuencias a largo plazo.

Evaluación de las AVD

Definir el alcance de la pérdida de las ABVD y AIVD es fundamental para determinar y asegurar el apoyo de cuidado adecuado. Se han desarrollado varias herramientas y cuestionarios para medir la capacidad funcional de una persona en relación con las AVD. Aunque existe consenso sobre qué actividades deben incluirse, hay variabilidad en cómo estos cuestionarios abordan las funciones.

Los instrumentos más utilizados son el Índice de Katz de Independencia en las Actividades de la Vida Diaria y la Escala de Actividades Instrumentales de la Vida Diaria de Lawton. El Índice de Katz evalúa las actividades básicas de la vida diaria, como bañarse, vestirse, ir al baño, transferirse, continencia y alimentación. Es útil para crear un lenguaje común entre los profesionales de la salud sobre la función del paciente y para la planificación del alta. Sin embargo, tiene limitaciones para medir pequeños cambios, lo que puede ser relevante en contextos de rehabilitación.

La Escala de Actividades Instrumentales de la Vida Diaria de Lawton (Lawton & Brody, 1969) se utiliza para evaluar habilidades de vida independiente más complejas. Mide ocho dominios de función, incluyendo el uso del teléfono, compras, preparación de comidas, limpieza del hogar, lavandería, modo de transporte, manejo de medicamentos y manejo de finanzas. La puntuación total va de 0 (baja función, dependiente) a 8 (alta función, independiente). Es fácil de administrar y proporciona información autodeclarada sobre habilidades funcionales necesarias para vivir en la comunidad. Las limitaciones incluyen que es una evaluación autoinformada o informada por un cuidador, no una demostración real de la tarea, lo que puede llevar a sobreestimar o subestimar la capacidad.

Tipo de ActividadDescripciónEjemplosComplejidad
ABVD (Básicas)Tareas esenciales para el autocuidado físico.Bañarse, vestirse, comer, usar el inodoro.Baja a Moderada
AIVD (Instrumentales)Tareas más complejas necesarias para vivir de forma independiente en la comunidad.Manejar dinero, hacer compras, preparar comidas, usar transporte.Moderada a Alta

Importancia Clínica y Social de las AVD

La evaluación de las AVD es un aspecto importante de la valoración rutinaria del paciente y ayuda a los profesionales de la salud a evaluar el estado del paciente, planificar e intervenir de manera apropiada. Un profesional debe considerar la condición médica general del paciente al determinar su nivel de capacidad funcional para asegurar una vida independiente y el cuidado personal.

Una evaluación de las AVD ayuda a determinar si un paciente puede requerir rehabilitación adicional, asistencia en el hogar o si un centro de enfermería especializada o de cuidado a largo plazo sería un entorno más seguro. Por ejemplo, la incapacidad para deambular puede resultar en un mayor riesgo de caídas, las cuales están asociadas con un aumento de la tasa de mortalidad, especialmente en adultos mayores de 65 años que han experimentado más de una caída. Estas caídas y la subsiguiente hospitalización también imponen una carga significativa en la utilización y los costos de la atención médica.

Otros aspectos a considerar antes de decidir la ubicación de cuidado (vida independiente en casa, vida asistida o residencia) incluyen la capacidad del paciente para cocinar, limpiar su hogar, hacer compras, usar transporte público o conducir. Es fundamental reconocer el impacto que la pérdida de las AVD tiene en el paciente a nivel personal. La vida independiente es un valor altamente promovido en muchas sociedades, y muchos individuos mayores temen la pérdida de autonomía.

¿Qué son las routines?
routine, de route 'ruta'. 1. f. Costumbre o hábito adquirido de hacer las cosas por mera práctica y de manera más o menos automática.

Los terapeutas ocupacionales, por ejemplo, realizan evaluaciones de AVD para determinar la elegibilidad para seguros de discapacidad y pólizas de seguro de cuidado a largo plazo. El costo del cuidado a domicilio, la atención especializada, la vida asistida y las residencias es una preocupación importante para muchas familias. No toda la atención de apoyo está cubierta por seguros públicos o privados, lo que genera preocupaciones financieras para los pacientes y sus allegados. El alto costo del cuidado puede llevar a decisiones que impiden a los pacientes recibir el apoyo necesario para mantener sus AVD.

El acceso a la atención también puede ser un problema. Grupos socioeconómicos más bajos o personas desfavorecidas a menudo tienen dificultades para acceder a atención de calidad para personas mayores. El acceso puede ser difícil debido a problemas de transporte, distancia y disponibilidad de servicios. Aunque muchas estancias en centros de cuidado son a corto plazo, una parte significativa de los pacientes permanece más de un año debido a la incapacidad para realizar más de dos de las seis ABVD.

El Rol del Equipo Interprofesional en la Gestión de las AVD

Todos los miembros del equipo de atención médica interprofesional, incluyendo médicos, personal de enfermería, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales, deben colaborar para evaluar la funcionalidad de los pacientes, especialmente antes del alta hospitalaria. Los pacientes que no pueden realizar las actividades de la vida diaria pueden requerir rehabilitación adicional o asistencia en el hogar.

La incapacidad para vestirse o usar el inodoro puede llevar a una mala calidad de vida y problemas de dignidad. La dificultad para deambular o transferirse puede provocar caídas y un mayor deterioro funcional. La incapacidad para comer de forma independiente puede resultar en desnutrición, deshidratación y debilidad adicional. Se deben considerar derivaciones apropiadas a terapia ocupacional (TO), fisioterapia (PT) y dietistas para abordar estas necesidades.

La evaluación de la funcionalidad debe convertirse en una práctica rutinaria para todos los pacientes, ya que puede afectar a personas de todas las edades. Un equipo interprofesional que se comunica y colabora proporciona la mejor evaluación del paciente y una planificación del alta con un buen seguimiento. El personal de enfermería debe comunicar al equipo médico las preocupaciones sobre los pacientes que no pueden completar las AVD. El equipo clínico interprofesional ayuda a dirigir a los coordinadores de atención domiciliaria y trabajo social para asegurar que los pacientes reciban la atención que necesitan. El personal de enfermería de atención domiciliaria debe proporcionar un seguimiento continuo e informar al equipo clínico si se produce un aumento en la deficiencia de las AVD.

Implicaciones para el Cuidado y la Planificación

Las implicaciones y el papel de un cambio en las AVD en cualquier paciente difieren entre los diversos actores involucrados en el equipo de atención del paciente. Estos incluyen:

  • Manejador de casos, enfermero y trabajador social: Evalúan y recopilan información sobre la capacidad de una persona para realizar las AVD. Estos datos les permiten planificar el continuo de atención para cada persona.
  • Médico de atención primaria: Utiliza las evaluaciones para formular y planificar un plan de cuidado.
  • Agencias de atención domiciliaria o de enfermería especializada: Reciben el plan de cuidado del médico y seleccionan el personal apropiado necesario para cada cliente.
  • Fisioterapia y terapia ocupacional: Trabajan con el plan de cuidado y documentan el progreso en las AVD para asegurar que los objetivos de rehabilitación se logren en la medida de lo posible.
  • Proveedores de seguros de cuidado a largo plazo y agencias gubernamentales: Utilizan las evaluaciones de AVD para determinar la elegibilidad del paciente y pagar por los servicios prestados.

El enfermero y el manejador de casos son a menudo los puntos centrales para la evaluación inicial y continua de las AVD, proporcionando información vital al resto del equipo.

Seguimiento y Diagnósticos de Enfermería Relacionados con las AVD

El personal de enfermería y los terapeutas ocupacionales evalúan las ABVD y AIVD diariamente en todos los pacientes hospitalizados. Evaluar, planificar, intervenir y evaluar adecuadamente las AVD e AIVD puede significar la diferencia entre un envejecimiento independiente y la necesidad de asistencia diaria. Existen muchas herramientas incluidas en las evaluaciones de turno diarias, pero todo el personal de enfermería debe estar al tanto de la necesidad de asistencia de cada paciente en la gestión de las AVD.

Cuando un paciente está en riesgo de un cambio en las AVD o AIVD, el enfermero debe asistir al paciente e informar a los miembros del equipo interprofesional para establecer un nuevo plan de cuidado. Los posibles diagnósticos de enfermería NANDA (North American Nursing Diagnosis Association) relacionados con las limitaciones en las AVD incluyen:

  • Mantenimiento alterado de la salud: Definido como un estado en el que un individuo no tiene la energía fisiológica o psicológica suficiente para resistir o completar las actividades diarias requeridas o deseadas.
  • Riesgo de lesión.
  • Intolerancia a la actividad.
  • Aislamiento social.
  • Afrontamiento familiar ineficaz.

Estos diagnósticos guían al equipo en la formulación de intervenciones dirigidas a mejorar o mantener la capacidad funcional del paciente y mitigar los riesgos asociados con las limitaciones en las AVD.

Preguntas Frecuentes sobre las Actividades de la Vida Diaria

¿Qué son exactamente las AVD?

Las AVD son las tareas fundamentales que realizamos diariamente para cuidarnos, como comer, bañarse y vestirse. Se dividen en básicas (ABVD) e instrumentales (AIVD), que son más complejas e importantes para vivir de forma independiente.

¿Cuál es la diferencia entre ABVD y AIVD?

Las ABVD son actividades de autocuidado personal directo (ej. bañarse, vestirse), mientras que las AIVD son tareas más complejas necesarias para la vida independiente en la comunidad (ej. manejar dinero, preparar comidas, usar transporte).

¿Por qué es importante evaluar las AVD de una persona?

Evaluar las AVD ayuda a determinar el nivel de independencia de una persona, identificar la necesidad de asistencia, planificar el cuidado adecuado (en casa, rehabilitación o centro especializado) y predecir riesgos como caídas.

¿Qué puede causar una disminución en la capacidad para realizar las AVD?

Varias condiciones pueden afectar las AVD, incluyendo el envejecimiento natural, enfermedades crónicas (neurológicas, musculoesqueléticas), deterioro cognitivo (demencia), efectos secundarios de medicamentos, aislamiento social y hospitalización.

¿Cómo se evalúan las AVD?

Se utilizan herramientas estandarizadas como el Índice de Katz para las ABVD y la Escala de Lawton para las AIVD. Estas evaluaciones pueden ser realizadas por personal de enfermería, terapeutas ocupacionales y otros profesionales de la salud.

¿Quién ayuda a las personas con limitaciones en las AVD?

Un equipo interprofesional colabora para ayudar a estas personas. Este equipo puede incluir médicos, enfermeros, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales, manejadores de casos y asistentes de cuidado no licenciados. Trabajan juntos para evaluar, planificar y proporcionar el apoyo necesario.

En conclusión, comprender las Actividades de la Vida Diaria y su evaluación es esencial para la planificación de la atención y el mantenimiento de la independencia y la calidad de vida, especialmente a medida que las personas envejecen o enfrentan desafíos de salud.

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