¿Qué nombre inventó Shakespeare en El mercader de Venecia?

El Mercader de Venecia: Ley, Venganza y Prejuicio

07/06/2013

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William Shakespeare tituló una de sus obras más célebres como 'El mercader de Venecia', presumiblemente en honor a su personaje principal, el noble comerciante Antonio. Sin embargo, a lo largo de los siglos, ha sido su antagonista, el judío prestamista Shylock, quien ha capturado la imaginación y el análisis tanto del público como de los académicos. Es la figura de Shylock la que resuena con fuerza, recordado por sus palabras cargadas de humanidad y dolor: “Si nos pincháis, ¿no sangramos?”, mientras que los parlamentos de Antonio o las motivaciones de otros personajes a menudo se desvanecen en la memoria colectiva. Esta curiosa inversión de protagonismo sugiere una suerte de “venganza estética” por parte de Shylock, trascendiendo su derrota en la trama para inmortalizarse en el corazón del público, interpretado por gigantes de la actuación como Lawrence Olivier, John Gielgud, Edmund Kean y, en tiempos más recientes, Al Pacino.

¿Cómo se llama El mercader de Venecia?
William Shakespeare tituló su obra El mercader de Venecia haciendo referencia a quien suponía sería su personaje principal: el buen y generoso comerciante Antonio. No obstante, través de los años ha sido su “villano”, el usurero judío Shylock, quien más ha recibido la atención del público y los estudiosos.

La Evolución de Shylock: Del Bufón al Marginado

La percepción de Shylock ha experimentado una transformación radical a lo largo del tiempo. Durante siglos, fue representado en escena de manera bufonesca y ridícula, encarnando el estereotipo negativo del judío avaro. No fue sino hasta el siglo XIX que las interpretaciones comenzaron a adoptar un enfoque más empático, destacando su condición de marginal dentro de la opulenta sociedad veneciana. Este cambio de perspectiva abrió un debate que perdura hasta hoy: ¿Fue Shakespeare antisemita, reflejando los prejuicios de su época, o utilizó el estereotipo del judío cruel para criticarlo y exponerlo?

Contexto Histórico y Prejuicios Isabelinos

Para comprender la figura de Shylock y el debate sobre el antisemitismo en la obra, es crucial situarla en su contexto histórico. Los judíos habían sido expulsados de Inglaterra en 1290 y no fueron readmitidos oficialmente hasta 1655. Esto significa que Shakespeare probablemente nunca conoció a un judío practicante. Los pocos judíos que permanecían en Inglaterra (se estima que unos doscientos) se vieron obligados a convertirse al cristianismo. La construcción del personaje de Shylock, según muchos autores, pudo haberse basado en los mitos y prejuicios medievales que circulaban en la sociedad isabelina.

Además, en la época en que Shakespeare escribió 'El mercader de Venecia', el antisemitismo latente en la sociedad inglesa se había recrudecido debido al sonado juicio y ejecución en 1594 del médico portugués Rodrigo López, un judío converso falsamente acusado de conspirar contra la reina Isabel I. Este evento público seguramente alimentó la hostilidad hacia los judíos en general.

Teatro y Sociedad: Reflejo de Hostilidades

En este clima de animosidad, los dramaturgos encontraban en la figura del judío un “villano” extraído de la realidad misma, lo que garantizaba una fácil movilización de los sentimientos del público en su contra. Un ejemplo contemporáneo exitoso fue 'El judío de Malta' de Christopher Marlowe, cuyo personaje principal, el malvado Barrabás, era una encarnación unidimensional de la crueldad. Sin embargo, a diferencia de la obra de Marlowe, que a menudo se considera inpermeable a una relectura moderna debido a su racismo explícito, 'El mercader de Venecia' posee una ambigüedad inherente que permite la multiplicidad de interpretaciones que ha generado a lo largo de los siglos. Como señala René Girard, Shakespeare tiene la habilidad de satisfacer a todos los públicos, y las diversas lecturas ya están contenidas en la obra como posibilidades latentes.

Ambigüedad y Relecturas Contradictorias

La capacidad de 'El mercader de Venecia' para ser interpretada de formas tan dispares es fascinante. Es notorio que fue una de las obras más representadas en la Alemania nazi, utilizada para reforzar estereotipos negativos. No obstante, y en una aparente contradicción, la misma obra puede ser leída hoy como un poderoso alegato pro-semita y una crítica a toda forma de racismo. ¿Cómo es posible esta dualidad?

La respuesta reside en el humanismo de Shakespeare. Si bien pudo haber partido de los prejuicios y mitos de su tiempo, no se limitó a crear un personaje que simplemente cumpliera una función dramática (o cómica). Shakespeare dotó a Shylock de una densidad y complejidad psicológica que trasciende el estereotipo. Esto obliga al espectador o lector a confrontar su propia visión del personaje y su papel en la historia, y a cuestionar las motivaciones de los otros personajes también.

Análisis de Shylock a Través de la Crítica

La complejidad de Shylock ha sido terreno fértil para innumerables análisis. Salomón Reznick lo ve no solo como la encarnación de su raza, sino de “todos los seres oprimidos”, sugiriendo que sus discursos podrían aplicarse a cualquier grupo marginado. René Girard, aunque reconoce la ambigüedad, argumenta que Shylock solo parece mejor porque los cristianos son peores. Eduardo Rinesi lo interpreta como un representante del individuo liberal-burgués, que distingue fríamente entre caridad y justicia, exigiendo el estricto cumplimiento del contrato, en contraste con los venecianos que proclaman comerciar con virtud cristiana pero actúan con hipocresía.

¿Cuál es la idea principal del Mercader de Venecia?
El tema principal de la obra, el odio que el judío Shylock siente hacia Antonio, refleja el antagonismo entre las religiones judía y cristiana.

La Moral Ambivalente de los Personajes Venecianos

Si Shylock es complejo, los personajes cristianos de la obra distan de ser modelos de virtud inmaculada. Antonio, presentado inicialmente como un mercader dadivoso dispuesto a ayudar a sus amigos, revela motivaciones menos desinteresadas. Su disposición a sacrificarse por Bassanio parece impulsada por un amor profundo, lo que sugiere que quizás sí espera algo a cambio, aunque no sea dinero. Como se ha analizado, tal dependencia podría ser incluso más opresiva que la de un préstamo usurario.

Bassanio, por su parte, explota el afecto de Antonio para obtener los ducados necesarios para cortejar a Portia. Acepta la peligrosa cláusula penal de Shylock, poniendo la vida de su amigo en riesgo. Percibe a Portia casi como un “botín” para saldar sus deudas, mostrándose como un ambicioso que instrumentaliza a otros para alcanzar sus objetivos financieros y sociales.

Y Portia misma, la heroína que resuelve la trama en el juicio, no está exenta de manipulación y crueldad. Miente y engaña para conseguir sus fines. En la corte, no solo salva a Antonio impidiendo la ejecución de la libra de carne, sino que va más allá, exigiendo la ruina económica de Shylock y su conversión forzada, despojándolo no solo de sus bienes sino también de su identidad. Llama a este acto de severidad “un acto de misericordia”, demostrando, como dice Rinesi, la “implacable habilidad de una venganza que pretende pasar por caridad”. En este sentido, “los cristianos son peores, porque son peores pretendiendo ser mejores”.

La Ley y la Famosa Cláusula Penal

La obra ofrece un fascinante estudio sobre el Derecho y su aplicación, especialmente en lo referente a la cláusula penal y el debido proceso. La ley veneciana se presenta como garante de la prosperidad comercial, valorando la propiedad y el cumplimiento de las obligaciones económicas. La famosa cláusula pactada entre Shylock y Bassanio (con Antonio como fiador) es un ejemplo de cláusula penal: un acuerdo accesorio a un contrato principal que estipula una penalidad ante el incumplimiento.

Desde una perspectiva jurídica moderna, como el ordenamiento peruano mencionado en el texto, la validez de la cláusula penal de Shylock es altamente cuestionable. Requiere elementos como declaración de voluntad, capacidad, licitud y formalidad.

¿Qué nos enseña la película El mercader de Venecia?
Por ello, esta distinguida obra nos demuestra la necesidad de recurrir a la moral y la filosofía como un auxilio del Derecho cuando estamos ante una decisión manifiestamente injusta.
  • Declaración de voluntad: Existe el acuerdo, pero el objeto (una libra de carne sin derramar sangre) es físicamente y jurídicamente imposible de cumplir. Portia inteligentemente explota esta imposibilidad literal.
  • Capacidad: Las partes tienen capacidad para contratar, pero Bassanio falla al no observar las implicancias irracionales de la penalidad.
  • Licitud: La cláusula viola derechos fundamentales como la vida y la dignidad. Atentar contra un ciudadano veneciano estaba prohibido. Si Shylock derramara sangre, perdería sus bienes, lo que demuestra la ilicitud intrínseca de la cláusula bajo las propias leyes venecianas.
  • Formalidad: El texto indica que acuerdan ir a casa de un escribano para firmar un recibo, lo que sugiere el cumplimiento de la formalidad escrita.

Aunque la formalidad se cumple, la imposibilidad del objeto y su ilicitud hacen que la cláusula sea inválida desde una perspectiva jurídica moderna.

El Juicio: Un Debido Proceso Cuestionable

El clímax de la obra, el juicio en la corte de Venecia, también plantea serias dudas sobre el respeto a las garantías mínimas del debido proceso. Una de estas garantías es la imparcialidad del juez. En la obra, Portia intercepta una carta y se presenta disfrazada como un experto legal, interviniendo directamente en el proceso con un claro interés en el resultado (salvar a Antonio). Esto vulnera flagrantemente el principio de imparcialidad.

Además, la decisión final no parece materializarse en una sentencia formal con calidad de cosa juzgada. Las condiciones impuestas a Shylock (ceder la mitad de sus bienes, dejar el resto a su hija y yerno, y convertirse al cristianismo) son dictadas por Antonio, una parte interesada, y no por el Dux o un tribunal imparcial. La conversión forzada, en particular, era una medida extremadamente severa en la época, pues atacaba la identidad y la subsistencia de Shylock (como prestamista judío).

Finalmente, el derecho a la defensa parece ausente. No se menciona que Shylock cuente con un abogado o asesor legal que lo guíe en el proceso, lo que afecta su capacidad para alegar y probar en su favor, vulnerando su derecho fundamental a la defensa.

La Defensa de Shylock: Producto de la Opresión

Una relectura moderna permite postular una línea de defensa para Shylock. Es posible que la cláusula de la libra de carne comenzara como una broma o un gesto simbólico. Sin embargo, tras ser humillado públicamente, burlado, escupido y, sobre todo, traicionado (su hija Jessica huye con un cristiano, llevándose parte de sus bienes, con la aparente complicidad de los venecianos), decide aplicar la cláusula literalmente como una forma de venganza. “Me has llamado perro cuando no tenías razón alguna para hacerlo; pero puesto que soy un perro, ten cuidado con mis dientes”, le dice a Antonio. ¿No es razonable considerarlo alguien a quien las circunstancias y los otros han convertido en villano?

La sociedad veneciana lo despreciaba por su profesión de prestamista (usura), pero al mismo tiempo no les permitía ejercer otras actividades comerciales o manufactureras. Trabajar con dinero era conveniente para los judíos, una minoría perseguida, ya que facilitaba el traslado en caso de expulsión o huida, evitando la pérdida de propiedades físicas. La sociedad lo incorpora por su función económica pero luego lo margina, lo desprecia y le niega el estatus de ciudadano, tratándolo como extranjero sin derecho a reclamar justicia en igualdad de condiciones.

¿Cómo se llama El mercader de Venecia?
William Shakespeare tituló su obra El mercader de Venecia haciendo referencia a quien suponía sería su personaje principal: el buen y generoso comerciante Antonio. No obstante, través de los años ha sido su “villano”, el usurero judío Shylock, quien más ha recibido la atención del público y los estudiosos.

La obra expone la falsedad de la dicotomía que sitúa la codicia en los judíos y la generosidad en los cristianos. Los personajes se asemejan más de lo que admiten, unidos por el individualismo y, a menudo, el odio. Shylock, al decidir comportarse de manera cruel y vengativa, se vuelve “menos judío y más cristiano”, imitando el modus operandi de quienes lo oprimen.

Shakespeare y Sus Invenciones: Más Allá del Mercader

William Shakespeare, el “bardo de Avon”, no solo nos legó obras dramáticas inmortales, sino que también moldeó el lenguaje y la concepción de los personajes. Se le atribuye la invención de alrededor de 1700 palabras y frases en inglés. Curiosamente, fue en 'El mercader de Venecia' donde apareció por primera vez el nombre femenino Jessica, el de la hija de Shylock, un nombre que él mismo inventó. Esta capacidad de creación se extiende a sus personajes, dotándolos de una complejidad y matices que, según críticos como Harold Bloom, “inventaron la naturaleza humana tal y como la conocemos actualmente”. Aunque la obra se centra en temas serios, Shakespeare también fue un maestro de la comedia y la tragedia, con un alto número de muertes en sus obras, siendo 'Macbeth' la más representada a nivel mundial. La relación del autor con su familia, como su matrimonio con Anne Hathaway y la muerte de su hijo Hamnet (que algunos creen que inspiró 'Hamlet'), añade otra capa a la interpretación de su obra.

Vigencia de un Clásico

A pesar de haber sido escrita hace siglos, 'El mercader de Venecia' sigue siendo profundamente relevante. La problemática de las minorías oprimidas, la hipocresía de los grupos de poder, el debate sobre la justicia versus la caridad, la interpretación de la ley y los prejuicios sociales son temas que resuenan con fuerza en la actualidad. La obra nos invita a mirar más allá de los estereotipos y a cuestionar nuestras propias percepciones de lo que es justo, moral o humano.

Preguntas Frecuentes sobre El Mercader de Venecia

  • ¿Quién es el personaje principal de 'El mercader de Venecia'? Aunque Shakespeare probablemente pretendía que fuera Antonio, el mercader, Shylock, el prestamista judío, es el personaje que ha capturado mayor atención y se considera a menudo el verdadero protagonista por su complejidad e impacto.
  • ¿Qué pide Shylock como penalidad en el contrato? Pide una libra de la carne de Antonio si este no paga el préstamo a tiempo.
  • ¿Es 'El mercader de Venecia' antisemita? Es un tema de debate continuo. La obra refleja los prejuicios de la época, pero la complejidad de Shylock y la crítica implícita a la hipocresía cristiana permiten leerla también como una crítica al antisemitismo.
  • ¿Quién es Portia y qué papel juega en la obra?Portia es una rica heredera cortejada por Bassanio. Se disfraza de abogado para defender a Antonio en el juicio y encuentra un vacío legal para desestimar la demanda de Shylock, aunque sus acciones posteriores son muy severas.
  • ¿Qué nombre femenino inventó Shakespeare en esta obra? Shakespeare inventó el nombre Jessica para la hija de Shylock.
  • ¿Qué le ocurre a Shylock al final del juicio? Es despojado de la mitad de sus bienes, debe dejar el resto a su hija tras su muerte, y es forzado a convertirse al cristianismo.

En conclusión, 'El mercader de Venecia' es mucho más que la historia de un contrato inusual. Es un drama complejo que explora la naturaleza humana, la sociedad, la ley y los prejuicios con una profundidad que desafía interpretaciones simples y asegura su lugar como una de las obras más estudiadas y debatidas de William Shakespeare.

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